Me gustaría encontrar una escuela en la que no existiese una legislación tras otra condicionada por ideas políticas y no por ideas pedagógicas. Una escuela capaz de superar los retos con un presupuesto amplio, destinado a la educación, sin recortes.
Una escuela en la que el alumnado disfrute aprendiendo, y valore el conocimiento como parte importante de su vida.
Una escuela 2.0 de verdad, con profesorado formado, equipos actualizados en el aula y no vagas promesas y equipos obsoletos.
Una escuela en la que se respire trabajo en equipo por parte de los docentes, que abandonen su guarida personal y sean capaces de compartir ideas, colaborar en proyectos...
Una escuela pública valorada, que no sea el patito feo. Que no se deje avasallar por la grandeza de la concertada o la privada, porque tenga recursos suficientes para estar al mismo nivel.
Una escuela, a fin de cuentas, y, por favor, que se la llame ESCUELA y no colegio, y a los docentes MAESTRO y no profe (que no es lo mismo).